Es un pequeño y pintoresco pueblo costero que debe su historia, vida e importancia al magnífico puerto de Rio Bueno, honrado por la presencia de pintores, escultores, músicos y poetas de renombre.
En este poblado podrás visitar dos iglesias del siglo XIX, las ruinas de un pequeño fuerte del siglo XVIII y su famosa galería de arte.
La mayor atracción del lugar es su río, ideal para practicar rafting, kayak, tubing, surf y pasear en bote además de refrescarte en sus piscinas disfrutando de la naturaleza de la región de una gran belleza.
Sus visitantes también pueden bañarse en las cálidas aguas de su playa y disfrutar del sol caribeño.