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Hotel Plaza , un siglo de estancia en el centro de la Habana.

July 27, 2009 in Hoteles de Cuba |

Por: Liborio Pais

Por: Liborio País.

Hotel Plaza, La Habana, CubaEl hotel Plaza es uno de los más antiguos hoteles de cuba que se mantienen actualmente en actividad dentro del panorama hospedero de la capital cubana. En el recientemente sobrepasado año 2008 cumplió su primer siglo de creado y su referenciada ubicación, le permite gozar del beneplácito de no pocos visitantes de la Ciudad de la Habana.

Empezó a fungir como hotel desde el lejano 1909 en que quedó emplazado en una edificación  ubicada justo en una de las esquinas del Parque Central de la ciudad. Esta zona había cobrado gran importancia en el entorno urbanístico capitalino a partir del comienzo de la demolición del amurallado de la Habana, en la segunda mitad del siglo XIX, pasando a ser el centro verdadero de la urbe, hasta mediados de los años 50 del pasado siglo.

El Plaza es el típico hotel de ciudad. Una caminata de apenas diez minutos acerca al visitante al Malecón, el sitio más cosmopolita de la urbe y menos tiempo aún demora adentrarse en su centro histórico, por lo que constituye un lugar de privilegio si se desea conocer a fondo La Habana Vieja, Patrimonio de la Humanidad.

El hotel que no ha sufrido variaciones prácticamente en su estructura desde principios del siglo pasado, por supuesto que soplan sobre él  aires de época.  Es amplio y espacioso, como para perderse en sus salones y combina el estilo colonial con el confort de la vida moderna. Su ubicación resulta insuperable y desde sus balcones  y terrazas, regala una de las mejores vistas de La Habana.

Pero, cuales son los primeros pasos que llevaron a conocer en el tiempo al Hotel Plaza.?

Las tierras donde se sitúa actualmente el hotel Plaza fueron otorgadas en regalía a la iglesia en el siglo XVI. Posteriormente esos terrenos son adquiridos por el matrimonio conformado por Gaspar Arteaga y Petronila Medrano.  La construcción de las Murallas de la Habana provoca litigios con relación a estas tierras que sufren afectación en su extensión. Sus propietarios persisten en su reclamación y a fines del siglo XVIII son devueltas a los nietos de Gaspar y Petronila. Con la demolición de aquel cinturón comienza a urbanizarse el reparto Las Murallas. En  1895 cuando las tierras eran propiedad de la familia Pedroso 98 se edifica una casa de dos plantas. Años después a punto de cerrar el siglo, se le hacen transformaciones al inmueble y lo dotan de su actual fachada. Es por esas fechas que la edificación ,además de casa de vivienda familiar ,acoge también en sus amplias instalaciones durante algún tiempo ,a la redacción de uno de los periódicos de mayor importancia en la evolución de la sociedad cubana hasta el año  1959, el Diario de la Marina.

En 1902 el edificio es adquirido por un norteamericano que con el interés de convertirlo en hotel  lo somete a ampliaciones. La empresa al parecer se tornó complicada como lo demuestran  el registro histórico de la permanencia aún del mencionado diario informativo dentro del edificio, en 1906. En ese mismo año el decepcionado estadounidense dueño del edificio, vende su propiedad a Leopoldo González Carvajal, el controvertido marqués de Pinar del Río quien logra finalmente
convertirlo en hotel el 3 de enero de 1909 ,después de convertir la edificación en un imponente edificio de cuatro  plantas , una de los más altos de la Habana de la época.

Desde entonces y hasta la intervención del Plaza, en 1960 ó 61, el Hotel Plaza, La Habana, Cubahotel estuvo en manos de la familia Carvajal, que lo arrendó varias veces o lo cedió a varias compañías para que lo operaran, con independencia de que se permitió siempre la ocupación de sus locales por otras empresas que nada tenían que ver con el establecimiento hotelero.

A fines del siglo XIX y comienzos del XX, los hoteles de La Habana se clasificaban en dos grandes rubros. Los de tipo español y los de tipo americano, que incorporaban el confort y las ventajas de la vida moderna.

Como hemos dicho en un anterior artículo el único hotel de lujo con que contaba la ciudad entonces era el Sevilla. Había otros, que no eran de lujo, pero sí clasificaban como de primera clase. El Plaza, establecimiento de primera clase,  estaba considerado como el primero de los hoteles de tipo americano de La Habana, mientras que el Inglaterra era líder entre los de tipo español.

De González Carvajal ,quien como ya dijimos carga con el protagonismo histórico de la fundación del hotel , existe una anécdota muy curiosa que es digna de ser  contada aquí .

Era el propietario de las marcas de tabaco “Cabañas y Carvajal” y “Por Larrañaga”. Su cuantiosa fortuna lo creía con derecho a penetrar los más exclusivos círculos de la aristocracia habanera y de alternar en ellos. Pero los aristócratas del patio le llamaban, con sorna y desprecio, El Tabaquero. Se traslada Carvajal a España y allí saca de apuros en más de una ocasión a la corona por lo que, en agradecimiento, el rey Fernando VII lo nombró Marqués de Pinar del Río. Volvió Carvajal a Cuba con su flamante título.

Pensaba que a partir de ahí la aristocracia habanera no tendría otra alternativa que la de aceptarlo. Pero los nombres criollos siguieron llamándole, con la misma sorna y el mismo desprecio como…….  El Tabaquero.

Durante años el hotel fue famoso por la excelencia de sus ofertas hacia los huéspedes. Cuando se habla de calidad, no solo se refiere a la que recibían sus visitantes en sus habitaciones.  Era también famoso su Plaza Barn, el segundo en ventas en la Habana de la época ,y su restaurante Roof Garden  que además de su exquisita cocina destacaba por recibir las actuaciones de prestigiosas orquestas, cubanas y extranjeras.

Son muchas las anécdotas que se pudieran contar sobre las innumerables personalidades que han gozado de las bondades del hotel en sus 100 años de historia. Por sus instalaciones han pasado una amplia gama de huéspedes ilustres, entre ellos, por solo mencionar a algunos, tenemos a las famosas bailarinas Ana Pavlova e Isadora Duncan
, el pelotero Babe Ruth, el premio Nobel Albert Einstein y los famosos aviadores españoles  Barberán y Collar, quienes se hospedaron en el hotel después de atravesar aéreamente el Atlántico por su parte más ancha en 1933.

Algunas de ellas las estaremos utilizando en nuestra próxima colaboración con el blog de Umbrella. Hasta ese momento me despido de ustedes.




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