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Desde La Gran Piedra hasta Santiago de Cuba.

March 6, 2010 in Cuba de Oeste a Este - Guia por la carretera |

Por: Dr. Martin Luis

This entry is part 35 of 35 in the series Cuba de Oeste a Este – Guia por la carretera

santiago_de_cuba 444Ya se halla cerca de la ciudad de Santiago de Cuba, la segunda más importante de Cuba. En ella son comunes los museos, los centros de interés histórico y otros atractivos culturales. Después de su estancia en la Gran Piedra, Santiago de Cuba será su próximo destino. Es una ciudad cosmopolita, tanto como La Habana, por lo que en ocasiones es difícil hallar alojamiento en cualquiera de sus hoteles, nueve en total.

Decida los días que pasará en Gran Piedra y haga desde el hotel su reservación en la ciudad. Los hoteles son los siguientes: el Hotel Meliá Santiago de Cuba (5 estrellas), el Hotel Casagranda (4 estrellas), el hotel Islazul Balcón del Caribe (3 estrellas, en las afueras de la ciudad y próximo a la boca de la bahía), el Hotel Las Américas (3 estrellas), el hotel San Juan (3 estrellas), el hotel Versalles (3 estrellas), el hotel Libertad (2 estrellas), y el hotel Rancho Club (2 estrellas). Se le recomienda adquirir un mapa de la ciudad con los nombres de sus  calles, pues la orientación en la misma es compleja.

La Sierra de la Gran Piedra, macizo rocoso de grandes valores ecológicos, paisajísticos y culturales, es un conjunto de elevaciones que tiene aproximadamente 35 km de largo. El Radar Meteorológico Gran Piedra y el Hotel o Motel de igual nombre se hallan en el punto culminante de este macizo, el primero más alto que el segundo, ambos a  poco más de 1 200m de altura. A esta elevación, también llamada igual que todo el macizo, La Gran Piedra, hay varios bloques pétreos, uno de los cuales es de enormes dimensiones. 

Cuba- la-gran-piedraEl mismo sirve de mirador y es de brecha andesítica, de 51 m de largo por 25m de alto máximo, una anchura que varía entre 10 y 36m y un peso de la parte visible que se ha calculado en 73 000 toneladas. Esta gigantesca mole es la que ha dado el nombre de Gran Piedra a todo el grupo montañoso. Puede ascenderse a la misma utilizando una escalera de concreto 454 escalones y pasamanos a ambos lados, sin peligro para los visitantes, siendo una de las principales atracciones del lugar. 

Es un excelente mirador natural pues en días claros se divisan por el sur las altas montañas del Turquino, la zona de Caimanera y las aguas del Estrecho de Colón, mientras que por el norte las alturas y montañas de Nipe, Mayarí y Sagua Baracoa.

En cuanto a las condiciones climáticas la temperatura promedio anual es de 18˚C, siendo la temperatura mínima en invierno de 6˚C, mientras que en verano alcanza los 28˚C. Tiene como característica que en casi 240 días del año hay nieblas, lo que puede afectar la visibilidad y en cambio dar un encanto particular al paisaje, en especial en las noches de luna.  

En estas alturas la vegetación está en parte alterada y dedicada a café y cultivos de subsistencia, pero aún se conserva en parte, en particular las partes más altas. Lo que más abunda son las pluvisilvas, seguido de los bosques de galería y algunos pinares. Los pteridofitos (helechos y plantas afines), abundan.

No hay estudios de fauna que abarquen todas estas elevaciones. Lo que más se ha hecho en este sentido son los estudios de aves, considerándose preliminarmente que están  representadas en el área casi un 20% de las reportadas en el país.      

Está zona tiene como característica casi única en el país (salvo la Sierra del Rosario, en la provincia de Pinar del Río), de haber recibido las migraciones de colonos franceses durante de la Revolución de Haití, los que se establecieron por el litoral y llegaron a estas altas montañas. Allí desarrollaron el cultivo del café y levantaron importantes ingenios que subsistieron durante los siglos XVII y XVIII.

Sus ruinas aún se mantienen, entre las cuales se destacan el de La Isabélica, actualmente un museo y Monumento Nacional, La Iberia, hermoso jardín tropical de montaña, Kentucky, sitio de acampada de José Martí tras se desembarco por Playitas en 1895, La Idalia y La Gran Sofía, entre otros. El  área de estas ruinas ha sido proclamada por la UNESCO Paisaje Cultural de la Humanidad en la categoría de paisaje fósil.

En el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Cuba el área que ocupan estas ruinas ostenta la categoría de Paisaje Natural Protegido. Próximo se halla la Reserva Ecológica Pico Mogote. En ambas áreas se puede realizar senderismo, observación de paisajes, de flora, de aves y visitas a ruinas de cafetales franceses.

Dedique dos días como mínimo a visitar los lugares citados anteriormente y descansar todo un día en el hotel. En Cuba hay muchos hoteles de calidad pero muy pocos a una altura tan elevada. Esto lo disfrutará en muy pocos sitios.

El regreso a Santiago de Cuba es por la misma carretera utilizada para llegar al hotel, al menos hasta el caserío Las Guásimas. A partir de este punto, se halla apenas a 20 km. de la circunvalación que rodea a la ciudad. 

santiago_de_cuba 2Pasemos a brindarle información general sobre Santiago de Cuba. Se halla en la parte oriental de la bahía de igual nombre, es una de las más importante y hermosa de Cuba. En nuestro país hay numerosas bahías, pero el hecho de estar ésta rodeada de las más altas montañas del país le da un encanto único.

Es una de las ciudades más antiguas del país. Fue fundada por Don Diego Velázquez en 1514. Ocho años después obtuvo el título y las armas de la ciudad. En ella residieron  los capitanes generales hasta mediados del siglo XVI.

Al igual que La Habana, muy pronto fue asaltada por corsarios, franceses e ingleses. También sufrió la emigración de muchos españoles al producirse las conquistas  de los imperios de América. A diferencia de La Habana, sufrió daños naturales debido a los efectos de varios terremotos,  incluyendo la destrucción de su primera catedral.

En el caso de la ciudad de La Habana, en 1762, los piratas ingleses estuvieron siete meses, pero no la incendiaron; en Santiago de Cuba, en 1662, cien años antes, los ingleses la asaltaron, incendiaron y quemaron, permaneciendo un mes en ella. Las dos capitales de Cuba, la primera y la actual, han tenido destinos comunes en algunos hechos.

Algo que tiene sólo Santiago de Cuba es un jardín especializado en Pteridophyta (helechos) y plantas afines. Ninguna otra provincia del país tiene algo parecido. Por ello, después de acomodarse en la ciudad, visite este lugar encantador. En el siguiente número recibirá información sobre ello.


El Castillo de los Tres Reyes del Morro: historias del Morro de la Habana.

March 4, 2010 in Lugares de Cuba y Cosas que hacer |

Por: Liborio Pais

Imagen1Es conocida la condición de Patrimonio de la Humanidad que la UNESCO le otorgó hace algunos años al casco histórico de la capital cubana , pero quizás es mucho menos publicitado el hecho de que también se le otorgará independientemente la misma distinción, al sistema de fortificaciones de La Habana. Este último está conformado por un buen grupo de construcciones militares de mayor o menor envergadura, que fueron erigidas por la colonia española con el objetivo de defender la ciudad de posibles agresiones foráneas. Dentro de este sistema destacan algunas más que otras y entre las más relevantes se encuentra el Castillo de los Tres Reyes del Morro; la misma a la que todo el mundo, alejándose de toda altisonancia, lo conoce simplemente como El Morro de La Habana.

El Morro ostenta la representación de la Isla de Cuba en todo el planeta, al extremo de que los que nunca han venido a La Habana y la conocen solo de nombre o por lecturas, la identifican siempre que ven una reproducción de la vieja fortaleza. Su singular ubicación, en lo alto de una montaña de piedra viva que flanquea la entrada de la bahía de la ciudad, hace que sea punto fijo en la ruta turística de cualquier visitante foráneo de paso por La Habana, y mucho más llamaba la atención en tiempos pasados cuando la llegada a la ciudad desde el exterior solo era posible por mar y los visitadores no podían evitar de ninguna manera sentirse aplastados en su barco, por la exultante visión de su arquitectura. De este icono habanero que puede ser visitado por usted en cualquier momento durante su estancia en La Habana , les propongo contarles en el presente.

Ya desde mediados del siglo XVI se situaban vigías sobre el peñón que dominaba la amplia bahía; en 1563, el gobernador Don Diego de Mazariegos hizo construir en el lugar una alta torre que comenzó a servir como punto de referencia para los galeones en la zona. Años más tarde, el cabildo habanero -autoridad máxima en la villa- dispuso la fortificación del Morro con seis cañones, ordenando que al menos uno de los vigías debía ser artillero experto; entonces se erigió una casilla de tejas para guarecer a los centinelas.

El peligro que se cernía sobre la rica villa en la medida en que ésta se convertía en el principal puerto comercial español en el Nuevo Mundo, así como las constantes amenazas de corsarios, piratas y escuadras de naciones enemigas de España, llevaron al rey Felipe II a aprobar la construcción de una gran fortaleza que hiciera inexpugnable el puerto habanero. Para el trabajo fue comisionado el entonces famoso ingeniero Juan Bautista Antonelli, quien inició labores en 1589. Cuarenta años más tarde, en 1629, fue inaugurada la majestuosa fortificación por el gobernador don Lorenzo Cabrera. Respiraron tranquilos los habaneros pensando que estarían a salvo definitivamente de cualquier ataque por mar. Sin embargo, en 1762 la Habana fue atacada por los ingleses. Desde un principio los ingleses diseñaron la estrategia de atacar al Morro por tierra y así lo hicieron. En total una escuadra de más de catorce mil marinos comandados por el almirante Sir George Pocock y un ejército de más de doce mil hombres, bajo la dirección de Sir George Keppel, Conde de Albemarle, tomaron parte en este ataque. La mayor parte del contingente desembarcó al oriente del río Cojímar, trasladándose por tierra hacia la colina de La Cabaña. En aquellos tiempos La Cabaña, que se encuentra en la misma orilla de la Bahía de La Habana que El Morro y no muy lejos de éste, se encontraba despoblada y desde el punto de vista militar dominaba a El Morro, por ser más alta, y a la ciudad de La Habana a través del Canal de la Bahía.

morroLo que traían en armamento los ingleses, como se dice en Cuba, no era de amigos. Una vez tomada La Cabaña comenzaron a descargar todo su poderío sobre El Morro, mientras los buques ingleses mantenían el flanco marino en puro tormento. Así y todo pasaron días y no podían expugnar las murallas de El Morro. Les tomó explotar una mina, o bomba, de considerable magnitud, plantada próxima a una de las paredes. Fue entonces, el 30 de julio de 1762, cuando el formidable castillo de los Tres Reyes Magos del Morro logró ser tomado por los ingleses. Los daños causados por los ingleses en 1762 durante la toma de La Habana fueron reconstruidos al año siguiente cuando la plaza volvió a manos de España y la triste experiencia vivida aconsejó el refuerzo de la construcción La reconstrucción añadió dos baluartes, un profundo foso; camino cubierto, aljibes, cuarteles, calabozos y almacenes, asimilando las características irregulares del terreno donde se construyó. En su nivel inferior y por la parte que da a la bahía, se situaron las baterías Doce Apóstoles y La Pastora haciendo de la fortaleza un sitio aún más difícil de ocupar. Sus espacios interiores poseían un sistema dinámico de interconexión entre sí, que se completaron con diferentes vías de acceso y de comunicación adecuadas.

El Morro no solo representó, hasta la construcción de la Cabaña, la máxima defensa de La Habana, sino que ha llenado siempre otra misión no menos trascendental y singularmente humana: la de servir de guía durante la noche, con su faro, a los navegantes que se dirigen a nuestro puerto o recorren nuestros mares. Antes y después de la toma de La Habana por los ingleses el faro del Morro se alimentaba con leña. En 1795 se intentó utilizar gas inflamable, producto del chapapote cubano, pero fracasó el intento La creciente importancia marítima del puerto habanero reclamó urgentemente un sistema de avisos más eficiente; los proyectos se sucedieron desde 1816, cuando el químico norteamericano Gabriel Pendergrast sugirió montar doce reflectores capaces de ofrecer iluminación equivalente a 150 velas de sebo, hasta uno que pareció definitivo, el del ingeniero francés Agustín Fresnell, quien revolucionó el alumbrado marítimo de principios de los cuarenta del siglo XIX mediante lentes escalonados, una máquina rotatoria y linterna central de forma prismática octogonal.

El 24 de julio de 1845, exactamente el día en que se celebraba en España el cumpleaños de Su Majestad la Reina madre, se produjo el encendido del nuevo faro del Morro. La luz producida mediante la linterna de Fresnell podía advertirse a 40 millas de distancia con resplandores que duraban de 5 a 6 segundos. A ese faro se le llamó por mucho tiempo entre los habaneros como el Faro O’Donnell, en nombre del Capitán General que gobernaba la isla en la época , que quedó establecido finalmente en la torre de 30 metros que todavía se observa en lo alto de la fortaleza. En 1928, comenzó a utilizarse el acetileno y en 1945 finalmente, la iluminación eléctrica.

1899-espana-arria-banderaSi es grande la significación del Morro en el orden histórico y geográfico, en el orden político también . El puesto de alcalde del Morro llevaba aparejadas en tiempos de la colonia, grandes preeminencias, y, entre ellas, la más importante era la de sustituir al Capitán General, en caso de muerte, en el gobierno militar de la Isla. Además se da el caso que cada vez que la Isla ha cambiado su status político, el acto oficial de cambio de soberanía y de bandera, no se ha realizado solo en el palacio de Gobierno, sino también en el Morro. Así ocurrió en cuatro ocasiones:

30 de julio de 1762, tres de la tarde, se arrió la bandera española y se izó la británica.
6 de julio de 1763. Vuelve a tremolar la bandera española.
1 de enero 1899. Se iza la bandera norteamericana
20 de mayo de 1902. Se arrió la bandera norteamericana y se iza la bandera cubana.